Una conversación en vivo
90 minutos que dejan una pregunta que no se puede ignorar.
Hay un momento en una charla donde el empresario deja de escuchar y empieza a reconocerse. Ese momento es el objetivo.
No es una clase de marketing — es un espejo. Les muestro, con casos reales del sector turístico colombiano, qué separa a los negocios que crecen de los que se estancan. Y la diferencia casi nunca está donde ellos creen.
La charla no da respuestas. Les deja la pregunta correcta. El resto sucede solo.